Graciela Ovejero, residente en Estados Unidos, pero más tucumana que los tamales, logró aunar obras en todas las formas contemporáneas posibles, producidas además por artistas de diversas culturas. Algunas mas directas, otras plenas de sutileza y ambigüedad, el conjunto complementado por textos y poesías, da lugar a la posibilidad de trastocar la sensibilidad y motivar la reflexión.
Investigar y crear medios de producción “de baja tecnologías” articulándose en el contexto latinoamericano.