
La producción de arte en la Web ha ampliado la experimentación para asumir e interactuar con las vivencias en tiempo real, articulando diferentes modelos estéticos. En sitios de artistas puede percibirse la predominancia de modelos híbridos, que utilizan fotografías, mapas, diagramas, videos y otros dispositivos visuales para realizar sus propuestas.
En esa comunicación analizamos como algunos artistas articulan los diferentes recursos imaginarios.
¿Como por medio de modelos híbridos, construidos a partir de dispositivos visuales diversos, ellos hacen emerger identidades múltiples y flexibles, capaces de así alimentar las tensiones y contradicciones construidas dentro de los procesos de globalización? ¿Cómo establecen nuevas categorías de analices, de construcción y de lectura de la imagen?
La producción de arte en la red ha ampliada la experimentación para asumir e interactuar con las vivencias en tiempo real, articulando diferentes patrones de imágenes y estableciendo una verdadera revolución en la estética tradicional.
Puede decirse también que está creando una nueva cultura visual, capaz de dinamizar los conceptos de arte contemporáneo.
Las nuevas tecnologías, con base en el automatismo numérico, rediseñan la figura del sujeto y sus intercambios con lo real y lo imaginario, así como en sus relaciones con lo colectivo. A partir del análisis de algunas de esas propuestas artísticas podemos explorar las diferentes formas como artistas y usuarios reconfiguran sus relaciones, poniendo en crisis la tradicional noción de su autoría.
El artista no actúa mas como el único creador de su obra, divide con el usuario el trabajo y la responsabilidad. En un proceso conjunto, emergiendo identidades múltiples y flexibles, capaces de alimentar las tensiones y contradicciones construidas dentro de los procesos de globalización. Los papeles del autor y del receptor se redefinen, haciendo desaparecer la figura pasiva del espectador. No hay mas un resultado previsible y controlado por el artista, una vez que cada imagen, para su aparición o desaparición, depende, tanto de las desiciones del internauta, en cuanto a las enumeradas alternativas de trabajos establecidas, a priori, por el artista.
Ahora se abre la posibilidad de que los usuarios participen mas alternativamente, enviando datos e imágenes que pasan a conformar la obra, cuyos resultados ni siquiera pueden ser imaginados por el artista en su propuesta original. Este es el caso por ejemplo, de Post Urbano , producido con el auxilio como herramienta de Google maps. El sitio localiza y documenta puntos exactos de barrio Belgrano en Rosario donde los participantes, internautas que responderán a la propuesta de colectivo de arte argentino Wokitoki, exponen sus intervenciones en forma de carteles, que se confunden con publicidades, y que revelan historias íntimas, de lo cotidiano y personal de cada una de ellas. La propuesta es que el público cuente historias de un lugar específico de la ciudad como “Esta es la casa donde nací”, expresa el cartel, que lleva la firma del autor. El sitio trae un mapa virtual de la ciudad de Rosario, donde los carteles se tornan accesibles a los usuarios de Internet. Es una propuesta interactiva, que demarca el espacio público diferenciada por una mirada del espacio virtual. En el se incorporan, para conformar la visualidad del sitio, las fotos de los carteles y los relatos que habitantes de la ciudad envían al proyecto.

También la diferenciación entre original y copia, no tiene ninguna validez en este modo de arte, donde la obra se modifica a cada minuto. ¿Cuál será el original si nada puede ser fijado definitivamente y nada puede considerarse como objeto final? En el arte web la producción de las imágenes se procesa por la sobre posición y alternancia de camadas o superficies, sin que una elimine a la otra. Es un proceso de adicción que potencializa la comunicación y dinamiza el resultado. Ninguna imagen es permanente, ella está siempre en cambio. Así se desvanece la idea de finalizado. La imagen siempre en mutación, es una cuando es captada en un momento y será otra en el próximo. En un mismo sitio, se tienen innumeradas páginas que se abren, como se puede ver en Searchscapes . Este proyecto de Julia Yamashita se propone cartografiar las informaciones disponibles en Internet sobre Manhattam, a través del portal de búsqueda de Google, situándolas sobre el paisaje físico de esa área urbana. Lo que se ve en el sitio es un mapa tridimensional interactivo que se transforma permanentemente. Ahora semejantes entre ellas cada página, contiene información diferenciada, presentando una visualidad particular. La obra debe ser considerada como un conjunto de ellas, en todas sus posibles interacciones.
La imagen digital en Internet inaugura una estética de inacabado. Ella no es cerrada, es controlado por el usuario con solo cliquear el Mouse. Un mundo de posibilidades infinitas donde él va escogiendo caminos y haciendo descubrimientos y creaciones. Por eso podemos decir que ella es (rizomática), en términos de tiempo y espacio, avalando así la permanencia del arte. La movilidad visual que esta producción implementa, un ir y venir de abrir y cerrar de cada pantalla, permite un conjunto de numerosos resultados posibles. Un trayecto no elimina los demás, sólo es el escogido por determinado usuario en aquel momento, entre una infinidad de propuestas desplegadas. Daniel Belasco en The Daily practice of map making , por ejemplo, propone al usuario escoger cualquiera una de las ciudades por él recorridas y poder, así, visualizar dibujos de sus diferentes trayectorias. Desde abril de 2003 él trabaja con GPS (Global Positioning System) incesantemente, registrando cada día la trayectoria que realiza. Los mapas de sus desplazamientos imprimen dibujos que establecen diálogos con los acontecimientos de su vida.

Esos cambios producidos por la cultura visual contemporánea por el net art, aunque puedan parecer, en un primer momento, reducidas al espacio del internet, resurgen en los circuitos tradicionales del arte, estableciendo alteraciones bastante radicales en los modelos de pensamiento. Considerando la rapidez y la ampliación de la penetración de esta modalidad de comunicación en lo cotidiano de la vida actual, vale considerar las repercusiones de esas nuevas modalidades de la imagen y su amplia difusión.
El régimen de imagen híbrido y sus dispositivos visuales.
Según Michael Rush: El arte en la web, aunque cada vez más sofisticada, incorpora en gran medida imágenes desarrolladas fuera del ordenador y después en él introducidas por un scanner o equipamiento digital de vídeo. Algunos artistas, pero, por su propia cuenta o encargados por museos o centros de arte, están desarrollando trabajos que realmente envuelven el ordenador como medio de expresión. (RUSH Michael 2006, pg. 203).
El autor destaca así la creciente utilización de imágenes desarrolladas a partir del ordenador, que introducen una visualización peculiar cuya repercusión en la cultura contemporánea ha sido continuamente ampliada en diversas áreas, tales como la publicidad y el cine, principalmente, y que en los artes visuales tiene un importante campo de experimentación. Aunque aún básicamente experimental, la creación de imágenes utilizando los recursos expresivos del lenguaje del ordenador, crea un régimen de imágenes bastante peculiar al mundo digital, que está siendo muy aplicada en el net art.
La observación de RUSH considera dos importantes aspectos en la formación hibrida de las composiciones de la Web Art.: el uso de imágenes captadas de la realidad y transmitidas por medios digitales, y el uso de imágenes construidas totalmente vía ordenador. Bastante diferentes entre sí estos dos regímenes visuales conviven dinámicamente en estas producciones. Sin embargo, un tercer aspecto debe aún ser mencionado: el uso del lenguaje gráfico, de los signos de la escritura y sus lecturas. Las palabras, que traen las informaciones e indican al usuario como navegar, son un recurso integrante de este régimen visual híbrido, tanto en términos de colores y formas cuanto medidas y disposición en la pantalla. En el Web Art. estos tres regímenes de imagen difícilmente pueden ser usados aisladamente, casi siempre aparecen integrados en una misma propuesta creativa. En el sitio Buenos Aires Word , por ejemplo, el grafismo aparentemente gana relevancia, pero las letras disponibles al público para escribir pequeños textos fueron generadas de fotos de carteles que otros usuarios enviaron. Una manera diferente de escribir mensajes, utilizando las letras tipográficas presentes en un medio urbano, a través de póster y letreros luminosos captados en la ciudad. El funcionamiento es el siguiente: son enviadas fotografías para el sitio, de letreros urbanos, y las palabras son recortadas por letras. Después es posible montar nuevas frases con las letras de diversos orígenes. ES posible, aún, visualizar la fotografía de origen de cada letra. Un juego de realidad e imaginación poética se desarrolla a partir de las posibilidades que se inauguran en este hibridismo conceptual y formal. La comunicación en la Web es siempre dependiente de las palabras y de las lecturas de significados que las mismas determinan en el circuito de navegación. En la medida en que el usuario realiza clic sobre las palabras ellas se intercalan y la lectura surge como elemento esencial de la significación en la experiencia interactiva. Así, la forma de las palabras es un elemento fundamental en este régimen de imágenes, de una manera que nunca fue antes en el arte occidental, que casi siempre prescindió del texto en su función. Las imágenes captadas, las construidas y el letrismo, concursan para la construcción de una hibridación, en la cual los diferentes sistemas imaginarios se articulan, construyendo universos complejos, en un lenguaje que diluye los límites de cada sistema empleado, trayendo para su interior las interrelaciones e interconexiones de diferentes fuentes visuales.

En, Pluralmaps- lost in São Paulo , de Lucia León, imágenes generadas por ordenador, laberinto en VRML, conduce a puntos específicos de la ciudad. Los usuarios participan enviando sonidos, vídeos, textos que, incorporados, pasan a componer este laberinto. También el grafismo de los mandos e informaciones es parte fundamental del resultado visual del sitio.

Si el primero, y más tradicional sistema es lo de la utilización de imágenes captadas del mundo real e introducidas en el ordenador a través de recursos digitales que la transforman en signos numéricos, los otros dos sistemas – las imágenes sintéticas y el grafismo del texto - son tal vez cada vez más integrados en webs de artistas. Así, se observan en Rebargroup, codo con codo, imágenes de sus proyectos, generadas por el ordenador, y las fotos de las instalaciones de plazas portátiles por ellos realizadas. Las dos imágenes dialogan entre sí y también con el grafismo coloreado de las letras. Imágenes generadas por el propio sistema Web, como, por ejemplo, las del Googleearth, fueron incorporadas en Shadows from another place , de Paula Levine. Este trabajo, hecho para internet, muestra la proyección hipotética – con el minucioso detalle de bombas tiradas en Bagdad en locales específicos - sobre el mapa de San Francisco en los EUA. Una serie de informaciones políticas que son obtenidas vía GPS permiten ejecutar esta operación de duplicación imaginaria. Ese proyecto amplía la visión de los civiles en cuánto al establecimiento del poder vía dominación tecnológica, trayendo una noción de la realidad de la guerra para locales próximos y tiempos actuales. La utilización intercalada o articulada de las tres fuentes visuales analizadas permite la identificación de un régimen híbrido, donde no más interesa un régimen específico, pero la creación, a través de sobre posición y cruces, de una visualización propia. Visualización esta que, como bien observó Couchot, penetra y cuestiona los recónditos más sensibles de nuestra sociedad.

Se percibe cierto alejamiento entre los circuitos tradicionales de museos y galerías y el arte en red. Uno de los factores que influyen en este alejamiento es el hecho de que esta nueva modalidad de la imagen, como ya fue visto en el inicio de este texto, rompe con conceptos básicos de la estética tradicional, cuestionando las bases del sistema de pensamiento que responde por la legitimación y reconocimiento artístico en vigor en estos circuitos. Como entonces establecer nuevas categorías de análisis, de construcción y de lectura de la imagen? Que conceptos operacionales utilizar?
La necesidad de nuevos instrumentos conceptuales que den cuenta de esta producción ha sido identificada por diversos autores. Timoty Druckrey, por ejemplo, observa que, Si las imágenes tienen que tornarse cada vez más experimentales, entonces se debe desarrollar una teoría de la representación que responda por la transacción provocada por la participación. (RUSH, 2006, pg. 195). Él apunta a la necesidad de pensar la interactividad como elemento fundamental de esta visualización que se construye de forma aún bastante experimental. Tal vez una estética de la permutabilidad pueda prever la participación del usuario, no más mero espectador, sino coparticipante, cocreador, así como dar cuenta de la constante mutabilidad de las imágenes en red. Pensar las permutas que se realizan entre los papeles del artista y del espectador, es pensar el cambio entre las diferentes posibilidades de resultados propuestos. La imagen siempre cambiante, por lo tanto momentánea, exige cambios radicales en el pensamiento actual, asimilando la ausencia de pasado y futuro, congelada en su presente permanente.
Según varios autores, en internet se delinea una estética de raíz, cuyo objeto, sin centro ni periferia, sin dirección definida, sin escuelas o tendencias se expande indefinidamente. Una red sin autoridades, donde cada usuario es independiente para seguir sus trayectos y hacer sus elecciones, siempre limitado por las posibilidades que le son ofrecidas por la creación del artista y por los recursos de los softwares utilizados. Justa posición, sobre posición e hibridismo forman parte de esa visualidad acumulativa, que se sostiene no en la búsqueda de una unidad, pero por lecturas de pantallas que, una a una, van construyendo sentidos. Cada pantalla que se abre repercute en la lectura de la anterior completándola o alterándola. Cada clic remite una nueva imagen, a los pocos, podemos ver todas las imágenes, pero nunca el conjunto unitario de todas ellas. Sin embargo, aunque ausente, la pantalla anterior existe virtualmente en cuanto a la unidad comunicativa. Raíz y simulación son dos conceptos operacionales fundamentales en esa nueva estética. François Soulages observa que, El problema se hace más complejo con las nuevas imágenes que remiten la simulación y no la representación, al cálculo y no al trazo, a la interactividad y no la fijación, finalmente a un otro sistema de la imagen. (SOULAGES, 2005, pg. 14).
Esto puede ser percibido bien claramente en el sitio Eternal Subset , que crea la experiencia de un poner-del-sol continuo y permanente, a través del uso de imágenes generadas en tiempo real por cámaras web distribuidas alrededor del mundo. Conforme el sol se desplaza para oeste, dispositivos sintonizan diferentes cámaras, persiguiendo el poner-del-sol por el mundo. Se crea así un espacio virtual, donde el tiempo pasa, pero el ciclo de día y noche permanece congelado en el ocaso; un espacio donde el sol siempre cae, pero nunca desaparece. El concepto de representación se anula al ser utilizado conjuntamente, y superpuestas, las imágenes de una realidad que es a la vez real y ficticia. Se puede decir que la simulación sustituyó la propia idea de tiempo en cuanto al movimiento circulatorio de la tierra en torno al sol. En esta propuesta, aunque real, todo es una simulación, la artificialidad es total en este poniente que migra continuamente. Cada nueva implantación es parte de la misma acción, por lo tanto es otro y el mismo a un sólo tiempo. En el sitio, todos los lugares del planeta cohabitan, en una circularidad que puede rehacerse infinitamente. El imaginario es tan real cuánto el virtual mientras potencia en devenir. Al establecer sus propuestas, los artistas del net art experimentan el potencial fluido y enraizado del medio en que están actuando, así como las nuevas posibilidades de interacción con lo público de que pueden disponer. Potencializan, así, la diversidad y la amplitud de este a nuevo medio, y del régimen hibrido de imágenes por él posibilitado.

Traducción Evelin Merlo
(*) Maria Amelia Bulhões Doctora por la USP, Profesora Titular de Historia, Teoría y Crítica del Arte de la UFRGS, donde coordinó el PPG en Artes Visuales (1991/95). Fue representante del área de Artes Visuales en la CAPES (1993/95); Presidente de la ANPAP (1992/94) y de la ANPPAV (1997/99). Curadora del Acervo de la Pinacoteca Barão de Santo Angelo/ UFRGS (1998/2000) y de varias exposiciones: 90 Años del Instituto de Artes – Acervo, en el MARGS (1998); representación brasileña en la Bienal de Cuenca (1999); Acervo de la Fundación Iberê Camargo (1999); El Acervo se Muestra (2000); Exposición inaugural del Museo de la UFRGS (2002); De los cuidades, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (2003). Fue coordinadora y co-autora de los siguientes libros: Artes Plásticos en América Latina Contemporánea (1994), y Cuestiones del Sagrado en el Arte Contemporáneo de América Latina (1997), América Latina: territorialidade y prácticas artísticas (2001) y Memoria en caleidoscópio (2005), todos publicados por la EdUFRGS. Investigadora sênior del CNPq. Estuvo como Investigador visitante en la Universidad París I, Sorbonne (1996/97). Fue directora del Instituto Cultural Brasil Venezuela (2003); actualmente es directora del Interactive Global Art (IG. art. br)