
El futuro de “El último libro” (proyecto de Luis Camnitzer) según Milagros del Corral (nueva directora de la Biblioteca Nacional de España)
Luis Camnitzer, uno de los latinoamericanos que más aportes ha hecho para la transformación social de nuestra realidad, tanto desde la creación plástica como la teoría, está soportando de parte de Milagros del Corral una serie de incomprensiones que traban la realización del proyecto “El último libro”.
Con esa apertura cordial tan suya y que pareciera estar siempre ofreciéndonos un mate, Luis aceptó esta breve entrevista propuesta por Wktk .
¿Podrías contarnos cómo surgió el proyecto "El último libro", sus premisas y los apoyos con que cuentas para realizarlo?
Hace un año y medio coincidí casualmente con Rosa Regás en Buenos Aires. Rosa, una amiga de hace años, en esos momentos era la Directora de la Biblioteca Nacional de España. Me preguntó si no tenía algún proyecto para la Biblioteca ya que contaba con fondos para organizar cosas. Al par de días le mandé la idea del "Último Libro", ella lo pasó a sus asesores culturales y el proyecto fue aprobado. La Dirección de la Biblioteca es designada por el Ministerio de Cultura y por lo tanto es un puesto político. Pocos meses después (por motivos ajenos a mi proyecto) Rosa renunció a su cargo. No conozco los detalles de su renuncia, pero Rosa nunca adorna sus opiniones y esa habilidad, al mismo tiempo que es una de las causas de nuestra amistad, también crea y le crea incomodidades. De cualquier manera, la nueva Directora, Milagros del Corral, inicialmente decidió continuar con el proyecto. Citó una cifra para financiarlo, y eventualmente acordamos inaugurar el 18 de noviembre.
La idea del proyecto vino de una preocupación genuina sobre el futuro del libro y me pareció oportuno pensar en algo que sirva como toque de atención. Yo mismo gasto más tiempo frente a la computadora que leyendo libros. Los miembros de las culturas fundamentalistas (ya sean occidentales u orientales) no leen, o leen menos, o solamente leen libros doctrinarios. En EEUU el 40% de la población lee menos de un libro por año. En muchos países democráticos se eligen gobernantes que no son dados a la lectura y la desconfianza al intelectual se va esparciendo como algo chic o incluso normal. Luego tenemos la proliferación de guerras y masacres que lentamente nos van acercando a una hecatombe. Y todo eso sin considerar los cambios tecnológicos que van usurpando la lectura.
Con todo esto en mi cabeza me pareció genial que una biblioteca del prestigio que tiene la de España, y especialmente cuando dirigida por una de las novelistas más importantes del país, se dispusiera a patrocinar un proyecto de este tipo.
Desde la convocatoria lanzada a mediados del año pasado, ¿cómo ha sido el desarrollo del proyecto, cuántos colaboradores se han sumado, de qué países provienen?
El proyecto repercutió mucho más de lo que me había imaginado. En el momento hay entre 700 y 800 colaboraciones y siguen llegando. En base a la fecha designada para la inauguración puse como corte el 15 de octubre próximo, o sea que seguirán llegando colaboraciones. El otro día me fijé en Google y encontré como 1500 citas sobre el proyecto. No son citas de las palabras sin que indican blogs que mencionan el "ultimo libro" y publican la convocatoria. El llamado circuló de amigos a amigos y de suscritores a grupos en la Internet. Además la revista holandés Volume publicó 10 páginas con reproducciones a color, y se dieron varias entrevistas en distintos periódicos. Todo esto aseguró que colaborara gente de todo el mundo, desde Indonesia a Inglaterra, de Japón a Jordania y de Albania a Argentina. No tengo un listado por países, y obviamente la densidad de colaboraciones aumenta en América Latina, EEUU e Italia por razones circunstanciales de mi propia vida. Pero cubre el mundo.
¿Cuáles son los problemas que impiden de momento la instalación del libro en la entrada del Museo de la Biblioteca Nacional de Madrid?
Hace un par de meses envié un disco con todas las colaboraciones que tenía hasta ese momento y de acuerdo a lo que me escribieron la Directora decidió: 1) que había colaboraciones que no le gustaban; 2) que había muchas imágenes; 3) que entre los textos había muchos en inglés en lugar de ser todos en español; 4) que las páginas eran reproducciones y no originales; 5) que en el archivador que albergará las obras, éstas irían protegidas por fundas de plástico cosa que sería ofensivo para los colaboradores. Además exigía que todos los colaboradores cedieran los derechos a la Biblioteca por medio de una carta especial y firmada.
En su momento expliqué que, de acuerdo a la convocatoria aprobada por la Biblioteca el llamado era abierto, que pedía textos o imágenes, que era internacional y que favorecía el correo electrónico (los originales enviados por correo normal no se devuelven), y que los colaboradores implícitamente aceptaban la cesión de derechos para el evento (en caso contrario no enviarían su obra). Y ofrecí eliminar las fundas de plástico.
La respuesta siguiente consistió en ofrecer la puesta del material en Youtube. A esto contesté que me parecía una muestra de un humor perverso, simpático pero inusitado en una institución que uno supone almidonada. Sería una sugerencia que aceptaría si fuera una obra mía, pero que no podía aceptarla en nombre de los colaboradores que habían enviado su obra en base a otras condiciones. Que poner todo en Yutube sin la instalación física era equivalente a decir que el libro ya estaba muerto, no que estaba en peligro, una posición inusitada por parte de una biblioteca y también en contradicción con la convocatoria.
Pedí que para evitar una situación embarazosa para la Biblioteca e incómoda par mí continuáramos el proyecto tal como había sido acordado inicialmente. La respuesta fue esencialmente que Youtube o nada. Escribí entonces que me parecía justo el mantener el patrocinio de la Biblioteca dado que el proyecto nunca se habría producido sin ella, y se me dijo que estaba bien.
Bueno, eso es la historia. Fue muy lindo que dentro de la primera media hora después de mandar la noticia de la cancelación de la instalación recibí cerca de cincuenta cartas de apoyo incondicional. Una de las sugerencias interesantes que recibí fue que toda la Biblioteca Nacional de España se pusiera en Youtube y luego cerrara sus puertas. Entretanto ya tengo la oferta de otra biblioteca importante, y cuando se defina todo volveré a comunicarme con los colaboradores.
¿Tendría sentido mandar cartas de protesta a la Biblioteca o a la Directora?
Diría que no. No cambiaría nada, y aun si lo hiciera, lo haría por razones improcedentes. Además equivaldría a declarar que la Directora tiene un poder que puede gobernar el proyecto, cosa que no es cierto. El poder del proyecto sigue intocado. Ella apenas desvió la energía para otro lado. Lo único que logran las decisiones no razonadas, como lo es ésta, es documentar la descripción de uno mismo, algo que no le interesa a nadie. Escribirle protestas sería un engaño porque la puede llevar a pensar que su auto-descripción tiene cierta importancia.
http://www.wokitoki.org/pagina/23
http://www.wokitoki.org/pagina/49
http://www.wokitoki.org/pagina/82
La imagen ilustrativa es de Jhafid Quintero, Costa Rica