
Presentación del libro de Oscar del Barco
Editorial milena caserola
Sábado 19 de Septiembre a las 19:00
Mercado Solidario Cooperativa,
Rodríguez 198 bis - Ciudad de Rosario.
Estos artículos marcan un itinerario. Es como si expusiera mi cambio de piel, una interminable mutación. Son, a su vez, parte de un largo trabajo en la Universidad Autónoma de Puebla; parte de un quehacer que me ha llevado años y en el que se mezclan cuentos, poemas, diatribas pero todo hecho al calor de largas y a veces desesperanzadas discusiones, al amparo de un resplandor amistoso que no sé cómo supimos crear en medio del ruido que durante años nos castigó. Mientras los trabajadores rehacían un edificio colonial sacando toneladas de escombros, nosotros buscábamos en esa suerte de laberinto el hilo que nos guiara hacia la intemperie. De alguna manera nuestro grupo cortó amarras con el dogmatismo del Saber, con el asfixiante narcisismo de quienes, por ser los dueños del Sentido, no se equivocan nunca. Una pandilla, porque no somos ni siquiera una tribu (¡qué más quisiéramos!), escarbando en los basurales con los ojos casi siempre exaltados, como verdaderos "pepenadores". Y no sé por qué no podríamos enunciar nuestro método de pepenadores si un "sabio" como Dumézil, que conoce casi todo y que a los ochenta años ha renunciado a sus títulos y a las "Sociedades" para sentirse "libre", ha dicho que su método es el "tanteo", andar a tientas, como un auténtico ciego. Así anduvimos nosotros, dando un mal ejemplo, burlándonos de los métodos y de los "marcos teóricos", mucho antes de conocer lo de Dumézil. Entre "metodólogos" que no quieren salir del círculo vicioso de las generalidades, no podía dejar de ser algo anormal este grupito dedicado a visitar prostíbulos, cárceles, manicomios, comunidades campesinas y de indios; estos tipos que recurrían comúnmente a la suave yerba de los sueños, o que se iban junto al mar a comer peyote o a Huautla a sacralizarse con puñados de honguitos tiernos y misteriosos. Cada uno con su locura, con sus galerías subterráneas y sus "desatinos", sin querer saber nada del Absoluto, convencidos de que el único absoluto es el que se escribe con minúsculas y está en una piedrita, un atardecer, el silencio, a veces en las ganas de morir ante la terrible miseria y violencia del mundo. Una pandilla de tipos a contramano; pepenadores con su bolsa vacía a cuestas; capaces de todas las miserias imaginables; avanzando desperdigados y a la vez reunidos por no sé qué ola de fondo, posiblemente la que algún día nos arrojará a la playa desconocida. A mis amigos, cuyos nombres son: Anni, Julio, Marcelo, Oscar, Jorge, Armando, Juse, Hugo, Juanes y Mumo, les dedico y les pido perdón por estos escritos. De alguna manera algo vivimos juntos, una suerte de estallidos, podríamos decir. Pero un estallido es fugaz y en eso radica su belleza, tan semejante a la vida. No nos queda ahora sino seguir el itinerario que, lo sabemos, no lleva a ninguna parte. Mas está allí, tembloroso, señalando algo a lo que tampoco llegaremos. Nuestra pasión consiste en seguir simples espejismos, relámpagos. Ya nunca nos veremos, pero nos hemos visto y no podemos dejar de seguir viéndonos. Eso es todo.
Oscar del Barco
Algunos años atrás nos encontramos con este libro... Lo primero que nos preguntamos fue: ¿cómo se lee esto? Ninguna respuesta, sólo dolores de cabeza... ¿Tienen algo en común Rilke, Nietzsche y Artaud con Marx? Aparentemente poco y nada. Y sin embargo... El Otro Marx, más que a la Razón, parece apelar a los sentidos: "Estos artículos marcan un itinerario. Es como si expusiera mi cambio de piel, una interminable mutación", señala Oscar del Barco. Tal vez para leer estos ensayos sea necesario sensibilizar la piel en lugar de hacer un gran esfuerzo cognitivo...
El Otro Marx no es un Marx alternativo. No se trata de recordar o volver a Marx, tampoco de olvidarlo. Ni siquiera proponer otra imagen reconstituida de un pensamiento sólido y sin fisuras.
La lectura que hace Oscar del Barco de los escritos de Marx es una lectura vital, un recorrido por problemas que hacen a la vida, al pensamiento, a la poesía y a las emociones. Esa lectura bucea en los impasses impensados de las teorías de Marx, como así también en los postulados o reflexiones menos atendidos por la crítica marxista o académica pero no por ello menos importantes, cruciales, que claman por seguir siendo pensados, investigados e indagados.
Adquiéralo "de mano en mano" a $22 en la Presentación o en las principales librerías de Rosario a $37.
Organizan:
Mercado solidario
Revista Aun
COLECCIÓN (IM)PENSADOS
Editorial milena caserola
www.milenacaserola.blogspot.com/