
Robo
10 de setiembre 13-16 hs. 2010
Museo Histórico Provincial Julio Marc
Rosario – Argentina
1. El crimen verificable.
La obra estaba exhibida en el Museo Histórico Provincial Julio Marc en el marco de la muestra “Entre centenarios: el arte nacional en la configuración del campo artístico rosarino, 1910-1925”.
El robo de la cultura: un delito impune.
La tela, obra pintada por el artista vasco Ángel Cabanas Oteiza (1875-1964).
La cultura es un misterio policial.
Un óleo sobre tela de 490 centímetros cuadrados: La casa del viejo Bordari. Fue comprado por la Comisión Municipal de Bellas Artes en la Galería Witcomb en 1924.

El delito puede ser un derecho.
70 x 70 cm. Registro 168. Inventario Municipal N 47891.
La imagen nunca es la realidad.
Ideada y proyectada por Pablo Montini, curada junto a María de la Paz López Carvajal, la muestra, inaugurada el 28 de mayo de 2010, fue clausurada un día y medio antes de lo previsto.
Un crimen por encargo.
Según declaraciones del director del museo Rolando Maggi, el robo fue descubierto cuando un visitante alrededor de las cuatro de la tarde del pasado viernes 10 se acercó a la recepción a preguntar si habían retirado la tela de uno de los cuadros.
Nadie responsable del funcionamiento de la institución que sostenemos los santafesinos con nuestros impuestos había visto nada. Ni personal del museo, de la agencia privada de vigilancia ni de la policía Provincial.

El marco solitario, la tela ausente instalada en el Salón Auditorio Domingo Minetti, no eran obra de arte conceptual, sino prueba de la acción u omisión voluntaria o imprudente penada por la ley. Delito.
No hubo registro de la increíble intervención del ladrón cortando el lienzo.
Marcela Römer, vinculada al mercado del arte y actual directora del Museo Castagnino declaró que la acción fue ejecutada “por profesionales”, “que la obra era de las tres o cuatro no monitoreaban las cámaras de vigilancia”, “que el ministerio de Cultura Provincial prometió resarcir al Castagnino”. (1)
¿Lo que no se registra existe?

El delito puede ser derecho, según sus protagonistas y el instante histórico en que se produce. El corte de la autopista dictador Pedro Eugenio Aramburu por los obreros de Paraná Metal puede ser un delito que impide la libre circulación de los ciudadanos por los caminos de la nación. Ahora, si en el mismo lugar quienes cortan la ruta son los sojeros de la Sociedad Rural, se estaría ejerciendo el derecho a la libertad de expresión.
La realidad nunca es la imagen.
Este es el extraño caso de 490 centímetros cuadrados de patrimonio social que para “ganar visibilidad”, salieron de los depósitos del Castagnino, cruzaron Pellegrini y fueron hasta el Museo Histórico para ser parte de los espectáculos oficiales del Bicentenario. Y se esfumaron entre la desidia académica, la burocracia institucional y la maestría del apropiador.
¿Lo que no se puede ver existe?
Las autoridades del museo denunciaron el hecho y está siendo investigado por el Juzgado de Instrucción la 5º Nominación.
Hay ausencias que permiten visibilizar ocultamientos.
El apropiador desconocido es el autor de la acción. ¿Los autores de la omisión que permitió la perfomance delictiva, figuran en el catálogo de la muestra “Entre centenarios: el arte nacional en la configuración del campo artístico rosarino, 1910-1925”?
¿Estamos ante el desarrollo de otro delito absoluto?
(continuará)
http://www.museocastagnino.org.ar/archivos/entre_centenarios.pdf
http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2010/09/14/noticia_0063.html (1)
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/9-25444-2010-09-22.html
http://www.euskonews.com/0474zbk/kosmo47401es.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-23241-2010-04-20.html