
Muestra
Hasta el 27 de junio de 2011
Pabellón Argentino
Bienal de Venecia
La Argentina presenta en la Bienal de Venecia, que estará abierta entre el 4 de junio y el 27 de noviembre de 2011, la muestra “Memoria y Libertad en el Arte Argentino del Siglo XX”, como un testimonio que pretende rendir homenaje a la Bienal de Venecia y a la sostenida presencia que la Argentina tuvo a lo largo de su historia.
En la muestra hay obras de Roberto Aizenberg, Carlos Alonso, Luis Fernando Benedit, Antonio Berni, Oscar Bony, Juan Carlos Distéfano, León Ferrari, Raquel Forner, Nicolás García Uriburu, Carlos Gorriarena, Guillermo Kuitca, Marta Minujín, Luis Felipe Noé, Emilio Pettoruti, Xul Solar, Marcia Schvartz, Lino Enea Spilimbergo, Pablo Suárez .
Además, el Pabellón Argentino contará con una instalación de Adrián Villar Rojas, bajo la curaduría de Rodrigo Alonso, que se llevará a cabo en un espacio de 250 m2 en la zona de los Arsenales, siendo ésta la primera vez que el envío nacional estará físicamente enclavado en el ámbito de la muestra internacional.
La presidenta Cristina Fernández al inaugurar la muestra recordó que su gira “comenzó en un momento de arte”, con su visita al Museo Soumaya, de México D.F., termina “con arte: estuvimos por la mañana en la muestra de ese magnífico artista, Adrián Villar Rojas, que ha revolucionado la Bienal”. “El gran desafío del artista es conmover a los que tienen miradas diferentes del mundo o de la vida. Un artista se consagra allí: cuando conmueve con lo que ha querido mostrar o representar”.
Dos meses de trabajo in-situ, diez escultores y constructores, seis asistentes, productores y diseñadores, y 25 toneladas de materiales consumió la producción de la instalación El asesino de tu herencia, con la que Adrián Villar Rojas representa a la Argentina en la 54° Bienal Internacional de Venecia.

La obra está emplazada en un destacado espacio de los Arsenales, en el corazón mismo del importante evento del arte contemporáneo, frente al predio donde se ubicará el Pabellón Nacional permanente de nuestro país cuando ese mismo día se firme el comodato con la fundación que gestiona la Biennale.
La instalación toma como punto de partida las teorías de los multiversos, o universos paralelos, que proponen la posible coexistencia de mundos alternativos al nuestro como consecuencia de los diversos senderos que podría haber tomado la humanidad durante su historia evolutiva. Estas especulaciones se articulan con una ficción apocalíptica, en la que los últimos seres del planeta se confabulan para erigir una última obra artística de la especie. Todo esto da vida a un conjunto escultórico atravesado por referencias culturales heterogéneas de contundente impacto físico y emocional.