
Intervención con los carreros
25 de setiembre de 2011
Plaza de los Carreros,
521 Y 122, Tolosa
El Galpón de Tolosa
La Plata - Pcia. Bs As. - Argentina
Los carreros/cartoneros salen a trabajar día y noche, con lluvia, sol, calor y frío; solos o con sus familias. Son miles, invisibles, que recorren la ciudad, recibiendo solidaridad, pero también hostilidades y discriminación de los “ciudadanos” y trabas de la municipalidad.

Ellos no tienen obra social, ni jubilación, y su salario lo pelean hora a hora, de lunes a lunes… El empleo informal, en negro, con bajos salarios, atraviesa al 40 % de la sociedad argentina, a pesar de que la economía del país viene creciendo hace 8 años

Es difícil la realidad diaria de los carreros, ellos trabajan de lunes a lunes, con frio, calor, lluvia; ganan lo justo para “parar la olla”: algo así como 500 pesos por semana; en las calles reciben solidaridad de muchas personas y tremenda hostilidad de otras; ellos esperan otro futuro para sus hijos y que no se acostumbren al carro sino lograr que permanezcan en el colegio; muchos de ellos están orgullosos de ser carreros, y saben que van a tener que trabajar hasta el último día de sus vidas porque no tienen jubilación, ni obra social, ni nada parecido, ya que son trabajadores informales -situación en la cual se encuentra el cuarenta por ciento de la población-.

Entre la solidaridad que reciben, están quienes le alcanzan un vaso de agua, quienes les hacen desde el auto un guiño cómplice y les permiten el paso, quienes les ofrecen una vieja heladero o un lavarropas. También están aquellos que los insultan, que se creen los dueños de la calle y los echan. También la Municipalidad los hostiga: en este último tiempo han colocado carteles prohibiendo la tracción a sangre en nuestra “ciudad turística”, los molesta porque supuestamente ellos no cuidan sus caballos, pero esto no es una realidad generalizada. Desde el estado la contención es escasa hacia las familias.

Quizá sean sólo excusas, ya que ellos, los carreros, no coinciden con un perfil de “ciudad capital”, ya que “si hay pobreza que no se note”. Quizá la única voluntad de la Municipalidad sea, una vez más y para siempre, perjudicar a los más vulnerables.


Los desafíos de los carreros también se presentan en el barrio, en el tratamiento de la basura y en la necesidad de mantener la higiene y la salubridad. En ese sentido, venimos exigiendo que se coloque una volqueta –un contenedor- que les permita tirar los sobrantes de lo reciclado, y así evitar la extensión de ratas y enfermedades. La municipalidad frecuentemente interrumpe el servicio de recolección y eso provoca suciedad y enfermedades.

Como trabajadores, los cartoneros intentan organizarse para poder, colectiva y solidariamente, avanzar en reivindicaciones sobre su trabajo, sus condiciones laborales, poder defender sus derechos.
Desde el Galpón de Tolosa, nos unimos a su lucha como a la de todos los trabajadores, te invitamos a participar de esta actividad y de futuras intervenciones similares, en pos del cambio social.